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sábado, 25 de agosto de 2012

On 4:27 by PuertodeTazacorte in    No comments


Voy volando en nubes, compartiendo los sueños
Haciendo de cada día un vuelo, profundo raso sin descanso, voy contando segundos suspendidos en ocasos y albas moribundas…sin descanso

Voy contando momentos, compartiendo los sueños
Jugando en la vida sin sentido, sin aliento, consumido en mil batallas y guerras imaginarias viviendo miles de vidas que a veces no son la mía. 

Voy andando en la línea de la vida…compartiendo los sueños.
Imaginando mil mundos, encontrando mil barcos varados, miles de playas desnudas solitarias y sin alma, cientos de caracolas muertas que un día estaban llenas de vida…

Voy sintiendo mi alma, compartiendo mis sueños
Dibujando paisajes en tu alma, restaurando pasión, buscándote vida mía donde te perdí aquel día donde se separaron los senderos de nuestras almas dormidas.

Voy andando en la vida… volando, contando, jugando, imaginando, sintiendo, llorando por ti vida…llorando por ti…haciendo los días…


 Juan Salvador Pérez, una Pardela en Madrid

jueves, 23 de agosto de 2012

On 23:51 by Anónimo   No comments

María del Pino Santana, mejor conocida por Pina la Cochafisco, esposa legítima de Juan de Dios, uno de Pamboso, se puso un día bien hermosa de bandullo, como un balayo de redonda y ancha, pregonando su recogimiento como un barquito pregona su trapío cuando se enverga entero a una alegre brisa.

-¡Mírenla , que linda va ella!-comentaba los compadres al verla pasar con aire de trono, tan alta y airosa de proa y tan empertigada, tirándose atrás por armarle contrapeso a aquella especie de enorme peje tamboril que la precedía, y que daba la vuelta a las esquinas bastante antes que el resto de su morena y escachada humanidad.

Pina la Cochafisco vivía en el mismo portón de don Esteban el Baifo, donde compadre Monagas tenía su casa y sus tres teniques. Una tardecita, a cosa de Oraciones, la vecina, en rebasadas piedras de ocho, pegó un pugidito de los de soplido, de estos que dan la quejumbre como las sillas retundidas y que se rematan con un suave bufadero, semejante al de una gaseosa mal tapada. A las once dadas entró en un grito, con que puso en planta medio Risco. Entonces llamaron a comadre Soleda, una de las más bien amañanas vecinas para esto de ayudar al aumento del censo. La comadre garrapateó unas letritas y se las dejó a Monagas en lo alto del catre matrimonial:"Esto, Pepe, si vienes, que me extrañaría , recaliéntate tú mismo el potaje, la cosinilla se va por el pitorro, que además está tupío, asín que no pegues a ponerte nervioso y con la jiringuiya vayas y la arrequintes mucho, no sea que te dé un estallío, más que nada por los vecinos; yo estoy en ca´Pina la Cochafisco, alreor della, po se ha puesto de presentación, y pa eso estamos, pa ayudarnos unos a los otros".

Rayando el día, Pina cayó en el esperrido, que apoyaba engarabitando las manos en la barra del catre. Despertó al otro medio Risco. Botó por fin en el mundo un muchacho de cinco kilos corridos, pero no de un peso parejito, sino malamañadamente estibado, como si dijéramo. Sacó una cabeza grande y apepinada, con más de jeme y medio de la frente a la coronilla. Del totizo abajo tiraba más a manojo de tollos que a calacuiña granada. Y fue por ello por lo qne entró sedita en este puñetero mundo hasta que tropezó en el quejo. De ahí para arriba no había manera. Fondearlo de una vez resultabacomo si se pretendiera atracar un Jailán en el espigoncillo de Las Nieves, del Agaete. A fuerza de maniobras de Soledad y otras bienamañadas, algo después de las cinco el nuevo ciudadano dejó caer la cabeza sobre el colchón con el aire y el sordo golpe de un huacal. Las mujeres sudaron como si hubieran hecho un amasijo.

Compadre Monagas, que había llegado por la noche y se había acostado si más, recaló por la casa de la Cochafisco a eso de las nueve de la mañana. Le enseñaron el fenómeno. Se quedó asmado.

-¡Chica ruina le ha entrao a Pina con este guayete!- dijo al oído de su mujer-En aspirinas y sombreros, tan solamente, se mama un jornal con sus puntos.

Como al chico se le iba de banda la gran cabeza, y no era cosa de ponerle horcones, como si fuera una platanera, la madre, por empelechársela, pegó a achicarle ralera de gofio y vino, atacándoselas a fuerza de dedos si el muchacho se ponía repugnante. Agarró tal ajitera cuando sólo tenía catorce días de vida que casi traspone para las Chacaritas. Hubo que bautizarlo a espetaperros, no sea que diera en fallecer moro. María del Pino la Cochafisco le habló al compadre Monagas de ser padrino.

-Güeno…,pero siempre que usté se confrome con unas "agüitas" pobres: un garrafonsito de vino, unos chochejos y suculún, ¿oyó?.-

Desde la vispera del bautizo ya hubo pelotera en la casa por causa del nombre. La abuela materna se emperró en que lo pusieran como a su marido "que en gloria esté" :Casiano. Hubo oposición de la otra parentela. Pepe se arrimó a estos.

-Con una cabeza semejante-dijo-,todo lo que sea "Casi" se presta a choteos. Se barajaron cuarenta nombres y al fin tuvieron que salir todos para la iglesia sin nada determinado, porque, sobre ser la hora, de aguantar un pizco más en la casa hubiera habido mojo con morena.

Don Bartolo se revistió al golpito y vino al golpino hasta junto a la vieja pila baustismal. Calóse las gafas en la punta de la nariz, bajó la frente para ojear a la parroquia, tan viva y tiesa de fulgurantes driles, y por último dio un vistazo al muchacho. El bueno del cura se despitó ante la mala vista dada al tremendo pepino que sobresalía del naguado.

-Ah, ¿pero es que son gemelos?- preguntó ingenuamente.

Una vez que se aclaró lo de la unidad, don Bartolo dijo a Monagas, que muy en padrino mantenía el crío teatralmente:
-¿Cómo lo ponemos?-

Todo el concurso reculó, dispuesto al cabe. El compadre Pepe se quedó un momento suspenso. De pronto empezó a maniobrar sobre la pila, con el chiquillo en vilo.

-¿A qué vienen tantas vueltas ahora?- lo reprendió el señor cura medio caliente.

-¿No dise usté que cómo lo ponemos…? Pos estoy viendo de cuadarle la cabesa pa cuando usté le eche el agua no se le esparrame por fuera…

-¿Tú tienes ganas de choteitos ahora, o qué? ¿Cuándo vas a tener fundamento? Te digo que qué nombre le van a poner…

-Ah… pos mire usté, don Bartolo, resurta de ser que en ese terreno está este familiaje más dividío que la Provincia.

El santo del cura se quitó los espejuelos, entrelazó las manos sobre el vientre y se puso a esperar.

-Pues ustedes dirán, pero arrejundan, que tengo Viático- y se quedó mirando en torno al consurso, que constituido en dos bandos cerrados y gachos, se mantenían como gallos en tanteo.

Habló de pronto la vieja abuela del antojo por su marido , " que en gloria esté":

-Pos mire, don Bartolo, losotros viamos pensao así como de ponesle Casiano, como mi difunto marío, que en gloria esté.

-Miusté, ¡Casiano!…-saltó una del otro lado con un hocicón como un espìcho -.¿Eso ees nombre, cristiana?¡Eso es nombrete!

-¡Ten respeto!-la reconvino don Bartolo -.Casiano no es nombrete, que es nombre de santo.

Metió la cucharada, en representación de los anticasianos, un hombre de negros y averguilladillos bigotes.

Abogó por Fruto. Así se había llamado un antepasado de él, que había sedo consejal en el pueblo.

 Tampoco le gustó a Monagas.

-Ese es peor- dijo -.luego, cuando el muchacho sea grande dirán que es Fruto, pero de calabasera. Y no le va haser grasia. ¡Digo yo!.

Se emperró tanto la discusión, al tiempo que se agotaba la infinita paciencia de don Bartolo. El cura explotó, al fin:

-¡Cállense todos, caracho…! ¡Que lo desida el padre, y se acabó!

Monagas se vio precisado a explicar:

-Pero, don Bartolo, cristiano, si el padre se marchó pa Venesuela ya hay más de dos años…

On 23:22 by Anónimo in    No comments


Publicado por: CANARIAS ACTUAL

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de La Palma, María Victoria Hernández, ha inaugurado hoy en el Museo Arqueológico Benahorita de Los Llanos de Aridane la exposición de fotografía del autor palmero Manuel Rodríguez Quintero. La muestra hace, a través de unas 80 fotografías, una retrospectiva por la cultura y la sociedad palmera del siglo XX.
María Victoria Hernández ha agradecido en primer lugar “la generosidad de la familia –también presente en el acto- que ha facilitado el material para el disfrute del público”. “Esta exposición es un pequeño homenaje a la grandiosidad del trabajo y arte de Rodríguez Quintero, quien forma parte de la historia de La Palma”, ha destacado.
La consejera también ha mostrado la gratitud en su nombre y en el del Cabildo de La Palma y de “tantos rostros, en muchos casos anónimos, que están recogidos en las magníficas fotografías de esta exposición”.
Las fotografías que forman esta exposición “son un tesoro que forma parte del patrimonio cultural de La Palma”, ha aseverado la consejera, que ha desgranado la biografía de Rodríguez Quintero.
Manuel Rodriguez Quintero, el fotógrafo ambulante
Manuel Rodríguez Quintero nació en el año 1897 en Santa Cruz de La Palma y comenzó a trabajar como fotógrafo “ambulante” cuando tenía 15 años, siempre al lado de su padre, también profesional de la fotografía. Permaneció diez años en Cuba ejerciendo la profesión,
El retratista del volcán de San Juan, del Parque Nacional de La Caldera de Taburiente y de la mítica isla de San Borondón obtuvo numerosos premios tanto insulares como nacionales.
En 1955 obtuvo el segundo premio en un concurso de fotografías convocado por el Hogar Canario de Madrid con la pieza titulada ‘Una hermana menor’. También recibió el primero en una exposición en Las Palmas, así como varios galardones en muestras de Santa Cruz de La Palma, entre ellos el primer premio en un concurso de la Bajada de la Virgen.
Hizo alguna incursión en la pintura y el dibujo, como atestigua su participación en la exposición de acuarelas, óleos y dibujos celebrada durante las fiestas en honor a Nuestra Señora de los Remedios de 1943.
Asimismo, los programas impresos de estos festejos se ilustraron en ocasiones con dibujos a plumilla de su autoría.
En el de 1948 publica la plumilla titulada Plaza de España, que en la edición del año siguiente se rubrica con un extenso pie: «Del laurel de la Plaza ha hecho Rodríguez Quintero el poema de la tinta-china, y sus frondosas líneas, en rubicundas formas, se encrespan con elegante gracia sobre las pérgolas y los centenarios sillares de la piedra tallada o el moderno banco municipal, que tanto sabe de la preocupación y la vida de la Ciudad ejemplar».
En los mismos programas y en años sucesivos, Quintero será asiduo publicista fotográfico, siempre a través de paisajes urbanos o rurales, destacando sus instantáneas de la Caldera de Taburiente, la ciudad de Los Llanos de Aridane, El Paso, Tazacorte o Puntagorda, entre otras.
Inquieto, romántico y activo profesional, en 1957 obtuvo distinción en un concurso de fotografía en Barcelona, organizado por Cine y Fotografía, de Fernández-Rajal.
El artista Manuel Rodríguez Quintero falleció en 1971.

miércoles, 22 de agosto de 2012

On 12:49 by PuertodeTazacorte in    1 comment

 El motivo de este artículo es solo por comentar mí antes y el después:
Como pueden ver en la primera foto, se dará cuenta la cara de tristeza,
 casi yo diría cara más de muerto que otra cosa, es cuando no estás bien en una relación cuando los problemas cada vez se agrupan y cada vez es peor, y es mejor terminar pero en este caso la terminación fue por parte de ella, donde le doy profundamente las gracias, por el gran favor que me hiso, en la segunda foto aún estaba en la relación,
  ya en la tercera foto, ya llevaba tres meses fuera de la relación 
 en la cuarta foto, ya llevaba entre ocho o nueve meses fuera de la relación, 
  y en quinta foto, ya llevo un año y tres meses fuera de la relación, donde la felicidad y tranquilidad se nota, 
 con esto quiero decir que cuando algo va mal, es mejor cortar y cada uno coja el camino que más convenga, porque es triste cuando quieras hacer algo te anulen pero lo más importante es poder salir y volver a empezar sin problemas ni ataduras, hoy estoy muy agradecido por aquella decisión que esta mujer tomo de llevar todas mis cosas a mi casa, no la culpo porque no se trata nada de eso, simplemente creo que fue varios factores que se entrepusieron en nuestra relación y en ocasiones entre feria, pero la verdad gracias a Dios hoy estoy agradecido y por ello mi vida tiene otro sentido, por el cual más ganas tengo de vivir hago los que me gusta lo de reportero, donde hago esta actividad de colaborar de forma voluntario, solo buscar que las cosas mejoren y lo que esta mejorarlo, muchos piensan que si tengo un sueldo, no ni en elcanario.net ni en el blog del puerto de Tazacorte, un saludos a todos/as.

Reportero René Acosta
On 12:38 by Anónimo in    No comments
                 El pasado 21 de Agosto tuvo lugar en La Casa de La Cultura de Los Llanos de Aridane, la presentación del libro.

                       "LOS ESTUDIOS DE BACHILLERATO EN LA PALMA 1940-1970"


Cuyo autor es: D. OSWALDO IZQUIERDO DORTA, 
on prologo de D. Leocadio Afonso Pérez, y la introdución corrio a cargo de D. Pedro Bonoso González Pérez.

 
La presentación de dicho acto corrió a cargo de: Doña Noelia García leal (alcaldesa-presidenta) de Los Llanos de Aridane.


organiza el EXCELENTÍSIMO AYUNTAMIENTO DE LOS LLANOS DE ARIDANE


On 4:43 by PuertodeTazacorte in    No comments

El otro día oyendo la radio surgió esta frase, hacía tiempo que la tenía olvidada. Con esta frase la gente de mi tierra suele acabar una conversación o poner énfasis en algo tan obvio que no tiene vuelta de hoja, aunque también se usa como recurso socarrón para avisar de que algo o alguien no andan muy listos. Esta frase la utilizamos, creo eso, solo en La Palma y nos da la perfecta medida de cómo somos los palmeros. Con nuestros defectos y con nuestras peculiaridades somos un pueblo con sentido del humor. El barajo palmero nada tiene que ver con naipes y juegos de azar, es el amén de la socarronería y del sentido de la vida que tenemos los palmeros. Es la confirmación de que al palmero todo a veces nos da igual, mañana volverá a salir el sol y la brisa seguirá en la cumbre, es nuestra confirmación de que la vida muchas veces y aunque tú lo quieras es lo que es, vida.

Nada bajo el sol escapa a esta palabra y el “Ños” que la precede es la perfecta combinación de ese artículo que un día nos inventamos como una necesidad de “vaginizar” toda nuestra existencia.

Todo él que conoce la isla y ama la tierra sabe que si el palmero no dice por lo menos cinco veces al día “coño” o no es palmero o se perdió en otras letanías mas rebuscadas. El barajo me recordó a los viejos de mi tierra que casi siempre usaban esta expresión como afirmación de una idea, de un sentimiento, ya sabéis lo que me conmueven a mí los sentimientos isleños, lo usaban como un recurso casi perfecto para poner énfasis en eso que a veces y creo que no me equivoco hemos perdido, el sentido del humor palmero. Hemos perdido esa sonrisa agobiados con estiramientos monetarios y con rebuscados males que no pertenecen a la manera de ser del palmero. Nunca debimos perder ese sentido del humor, pues ya se sabe que un pueblo que sonríe sale antes de los problemas .Yo y es mi humilde opinión abogo por un uso más continuo de esta expresión nos sentaría mejor a todos y nos devolvería la sonrisa que a más de uno le gustaría borrar de nuestras vidas. Es mi propuesta ahora vosotros tenéis la respuesta.

                        Ños Barajo.



Juan Salvador Pérez Hernández
UNA PARDELA EN MADRID