puertodetazacorte@gmail.com

domingo, 28 de agosto de 2011

On 23:38 by LuisMiMarLo   1 comment

[Angel Martín con su inseparable "chiquito""]

Era verano y en el pueblo de Tazacorte coincidieron quien escribe y Talio Noda, que contactó con un conocido pescador que vivía en Puerto de Tazacorte para preguntarle por sus vivencias, recuerdos y profesión. A la cita se presentó Angel Martín Concepción sujetando a la correa de su inseparable Chiquito, un perrillo que incluso le acompañaba a pescar. "Ya lleva cuatro años en el barco -decía aquel 1997-. Está la chalana a quinientos metros y se pone a ladrar,  goliendo; y la ve venir y sabe que es la chalana. tiene un olfato tremendo". La chalana es ese bote minúsculo en el que los pescadores de las islas se acercan desde tierra, sea orilla o muelle, a su barco fondeado.


"Yo pego a salir a las cinco y media y lo más tardar a las doce estoy en el muelle otra vez, el mar hoy es un paseo.", explicaba la duración de su jornada laboral los últimos años de su vida, en una profesión que aún así era dura, pero a él le parecía que lo era mucho menos que en sus tiempos de juventud. "He pasado bastantes malos ratos en el mar. No había motores, no era nada más que a remos y vela". Dormía en el interior de unos barcos de seis metros de eslora que sólo tenían el casco, "encima de las tablas", eso si, primero había que buscar "los abrigaderos" donde no hiciera la mar daño, porque por la parte norte tiene la mar muchos abrigaderos pegados al risco y amarrados de tierra"


Ropa tostada


En uno de esos abrigaderos, que conoce por el nombre de La Manga, recuerda llegar en una de tantas veces ya de madrugada, "que no se usaba ropa de agua cuando eso", precisa, "y coger las camisas y las americanas y ponerlas con estacones de vara de tomates al calor de los fejes de vara: le mandaba uno un balde de gasolina y candela para toda la noche".


De ese modo secaban la ropa empapada, aunque en aquella ocasión, de tanto fuego como tenía la hoguera, se chamuscó la ropa "y cuando se iba a poner uno la camisa se quedaba con las mangas solas".


No sería la primera vez, ni la última, que navegaría sin camisa, incluso lloviendo. Pero ni un resfriado cogía, asegura. "¡ El cuerpo que esté adaptado a petróleo, a frío y a agua ni gripe le entra!", respondía con sus entonces 72 años "y me vine a hacer una análisis hará cuatro meses, que yo recuerde".


Igual que habla indistintamente de petróleo o de gasolina, tambien menciona al gasoil (como cuando tropezó dentro del barco a las cuatro de la mañana y se abrió unan brecha en la cabeza, que taponó enrollandose una camisa untada de gasoil "para parar la sangre"), combustible que en realidad son uno solo y era el que movía el motor del barco, de 7,20 metros de eslora, que le había hecho un carpintero de ribera de Valle Gran Rey, en La Gomera, 23 años atrás.


Tropiezo grande


Motor tenía el barco en el que uno de sus hijos, con 16 años y que salió solo de pesca, desapareció el día de navidad de 1984. Aquello fue, dice, "un tropiezo grande". De inmediato salió a buscarlo. "le pegué un faro a la batería y sali solo, por la noche, sin saberlo nadie. Me metí por la parte del norte y salí por Puntagorda para afuera. Malamente veía luces. Cuando me aclaró el día estaba viendo coches en El Hierro", después de haber dado una vuenta completa por el norte de la isla e ir dirección al sureste. "¿Y ahora, para coger La Palma?", se preguntó.


"Cuando salió el sol por Tenerife le eché la popa del barco al sol y vine derechito al faro de Fuencaliente". Regresó a su isla cuando ya habian salido a buscarlo a él también. Su hijo no apareció hasta 29 días después, en muy mal estado pero vivo, a 595 millas al poniente. "Seis días más y habiá embarrancado en las antillas Holandesas. sin comer nada. Se bebió el agua dulce del tanque del motor, cuatro litros. Estaba enrollado en una colchoneta, metido en la sombra. No le daba el sol y por eso escapó". Lo rescató un buque congelador soviético "y gracías que tenóa doctora y todo y lo atendieron bien". Estuvo en"el barco ruso siete días con siete noches para traerlo a Las Palmas. sin conocer a nadie". Angel reflexiona un momento y añade: "El mar aquí es una cosa imponente".





 Restos del antiguo muelle de Tazacorte, cuya primera piedra se colocó el 8 de abril de 1934"]


Yuri Millares


Pellagofio Enero 1988 nº 37

1 comentario:

  1. Es muy dura la vida de los pescadores,y hay que aprender a vivir en el invierno con lo poco que hayas podido ahorrar en el verano.Este verano la cosa ha ido muy mal,recemos para escapar en el invierno.

    ResponderEliminar

LOS ADMINISTRADORES DEL BLOG SE RESERVAN EL DERECHO DE NO PUBLICAR LOS COMENTARIOS ENVIADOS A ESTE BLOG DONDE SE NOMBREN A PERSONAS YA SEAN FÍSICAS O YA FALLECIDAS Y QUE NO VAYAN ACOMPAÑADOS POR EL NOMBRE ORIGINAL DE QUIEN ESCRIBE Y ENVÍA DICHO COMENTARIO. Y TAMBIEN LA ADMINISTRACION DE ESTE BLOG NO SE HACE RESPONSABLE DE LAS OPINIONES NI AFIRMACIONES QUE LOS USUARIOS LIBREMENTE EXPONGAN EN SUS COMENTARIOS, QUIENES SERÁN LOS ÚNICOS RESPONSABLES DEL CONTENIDO DE LOS MISMOS. AQUÍ SE PRETENDE DAR UN ESPACIO A LA CRÍTICA SOCIAL HACIENDO LEGÍTIMO USO DE LA LIBERTAD Y DEL DERECHO A LA INFORMACIÓN QUE RECOGE Y PROTEGE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, Y BRINDAR A LOS LECTORES UN ESPACIO DE OPINIÓN.